Cuando Extremadura quiso ser el Silicon Valley español

El 19 de diciembre de 1984 el presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, inauguró en Casar de Cáceres la planta de ordenadores Dragon. La nave había sido un almacén de piensos. “Me pareció una fábrica muy mona, rodeada de campos”, recuerda Javier Saavedra, consejero delegado.

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