¿Es posible montar un PC con la potencia de PS5 sin gastar más de 500 euros?

Montar un PC con la potencia de PS5 sin pasarnos del precio que tendrá esta, ¿es posible o es una utopía? En este artículo vamos a profundizar sobre esta cuestión, veremos las opciones que tenemos ahora mismo y cómo podría cambiar el panorama para el próximo año en tema de precio de componentes, pero antes es necesario aportar un poco de contexto.

Cuando se produce el lanzamiento de una consola de nueva generación es precisamente cuando esta ofrece su mejor valor en términos de potencia por el precio que tiene, y la razón es muy sencilla, su hardware todavía se encuentra de plena actualidad y tiene un rendimiento considerablemente alto. Esa es, junto a los desarrollos totalmente optimizados, una de las ventajas más importantes que tienen las consolas frente al PC durante su primera fase de vida, un hardware con una potencia considerable a un precio realmente bueno.

Lo entenderemos mejor con un ejemplo, recordad cuando PS4 llegó al mercado con un precio de 400 euros y el coste que tenía montar un PC equivalente. Para llegar a su nivel necesitábamos una Radeon HD 7850, que en aquél momento (2013) rondaba los 250 euros, aproximadamente, un procesador con cuatro núcleos como el Core i5 2400 era más que suficiente, pero su precio rondaba los 199 euros. Si sumamos el coste de ambos componentes ya hemos superado los 400 euros que costaba PS4, y eso que todavía no tenemos otros componentes como la torre, la placa base, la fuente de alimentación, la memoria RAM y el almacenamiento.

Con el paso del tiempo los principales fabricantes bajaron precios, lanzaron nuevas series de procesadores y tarjetas gráficas, y al final llegamos a un punto en el que, gracias al debut de procesadores como el Pentium G4560 y a la bajada de precios que experimentaron las tarjetas gráficas de gama media durante las transiciones generacionales, sí fue posible montar un PC superior a PS4 con un coste similar o ligeramente superior.

Esta realidad se va a repetir sin duda alguna con el lanzamiento de PS5, estoy convencido de que será imposible montar un PC que tenga su misma potencia sin tener que gastar más de lo que costará aquella. Esta situación no durará para siempre, cuando pasen un par de años y tengamos una renovación generacional profunda de procesadores y tarjetas gráficas podremos acceder a modelos más potentes y económicos que posibilitarán montajes superiores a la consola de Sony sin tener que invertir una cantidad desmesurada de dinero.

Montar un PC con la potencia de PS5: ¿qué especificaciones debemos buscar?

PC potencia PS5

Todavía no conocemos con precisión todas las especificaciones de PS5, pero tenemos una base más que suficiente para sacar en claro los niveles en los que debemos movernos si queremos montar un PC que tenga casi la misma potencia que aquella.

En este apartado vamos a hacer un desglose detallado de las claves principales de la consola de nueva generación de Sony a nivel de procesador, tarjeta gráfica, memoria, almacenamiento y demás claves que imprescindibles para dar forma, como dijimos, a un equipo que sea capaz de ofrecer un rendimiento similar.

Corazón de PS5: una APU con CPU y GPU integrada

Esta consola estará basada en una APU de nueva generación de Sony, concretamente en un silicio que vendrá fabricado en proceso de 7 nm y que incluirá un procesador Zen 2 semipersonalizado de ocho núcleos y dieciséis hilos con solo 4 MB de caché L3 y una frecuencia de 2,4 GHz. Se habla de 1,6 GHz-3,2 GHz en modo normal y turbo, pero esos 2,4 GHz van a ser el valor medio de velocidad de reloj. Os recuerdo que este dato está extraído de la información que os dimos en su momento en este artículo.

Lo que hemos dicho implica que aunque se trata de una CPU de nueva generación que dejará obsoletos a los procesadores de cuatro núcleos, y representa un avance importante frente a la CPU Jaguar de la generación actual no estará, ni por asomo, al nivel de un procesador como el Ryzen 7 3700X, sino que más bien tendrá un IPC a medio camino entre los Ryzen 1000 y los Ryzen 2000. Un Ryzen 7 2700 tendrá una potencia mayor, por razones evidentes.

La GPU será una Radeon RDNA de segunda generación con hardware dedicado a acelerar trazado de rayos por hardware. Su potencia se ha fijado en unos 10 TFLOPs, y en juegos todo parece indicar que estará más o menos al nivel de las Radeon RX Vega 64-GTX 1080. Si ponemos esto en contexto el equivalente más cercano, por potencia bruta y soporte de trazado de rayos, sería una RTX 2060 de NVIDIA.

¿Qué especificaciones necesitamos entonces? Un procesador Ryzen 7 2700 y una RTX 2060. En potencia bruta quedaríamos por encima de PS5, pero son las equivalencias más cercanas. Si buscamos en niveles inferiores quedaríamos muy por debajo.

Memoria unificada y almacenamiento

Ya os contamos en su momento que PS5, y también Xbox Scarlett, van a repetir arquitectura de memoria unificada, lo que significa que la memoria total que integrarán se utilizará como RAM y como VRAM sobre un bus único. No habrá una diferenciación rígida como ocurre en PC, algo que tiene ventajas importantes.

Ambas consolas tendrán memoria GDDR6 de alta velocidad sobre un bus de 256 bits, lo que significa que dispondrán de un enorme ancho de banda. Todavía no conocemos qué cantidad exacta van a montar, pero todo parece indicar que rondarán los 20 GB. Dicha cifra se repartirá, como dijimos, entre RAM y VRAM, probablemente en una proporción de 12 GB y 8 GB, o de 14 GB y 6 GB, respectivamente.

Esto quiere decir que necesitaremos un PC que cuente con 16 GB de memoria RAM y al menos 6 GB de memoria gráfica para tener un hardware comparable al de PS5, un tema muy importante ya que de nada sirve tener mucha potencia a nivel de CPU y GPU si no contamos con memoria suficiente para respaldar ambos componentes.

Por lo que respecta al almacenamiento sabemos que PS5 tendrá una unidad SSD de alto rendimiento. Esto implica que no estamos hablando de la clásica interfaz SATA III de 6 Gbps, sino de algo comparable a las velocidades de transferencia que podemos alcanzar con soluciones PCIE NVMe. Sony no ha hablado de cuánta capacidad podemos esperar, pero lo más probable es que se trate de 1 TB.

¿Qué especificaciones necesitamos entonces? Pues un mínimo de 16 GB de RAM para no quedarnos cortos, como hemos dicho anteriormente, y una unidad SSD de 1 TB con interfaz PCIE y protocolo NVME que alcance velocidades medias de, al menos, unos 2.000 MB/s.

Otros componentes básicos

Además de los componentes que hemos dicho debemos incluir otros como la placa base, la fuente de alimentación, la torre y el lector de unidades ópticas. PS5 vendrá con un lector de Blu-ray 4K, un accesorio que no resulta imprescindible, pero que debemos tener en cuenta si queremos montar un PC que esté, verdaderamente, a la altura de dicha consola no solo en términos de potencia, sino también de prestaciones en general.

Podríamos apurar el presupuesto buscando una placa base con chipset B450, no supondría un problema ya que hay modelos de gran calidad con precios contenidos. La fuente de alimentación tampoco tendría que ser especialmente cara, tendríamos suficiente con un modelo de calidad de 550 vatios, ya que la RTX 2060 requiere un mínimo de 500 vatios (y 30 amperios). Tendríamos potencia más que suficiente, y ese pequeño extra nos dejaría margen para afrontar futuras actualizaciones.

No incluimos el coste del monitor porque PS5 no viene con una televisión, pero debemos tener en cuenta que sí que incluirá un mando de control, un accesorio que obviamente representaría un coste añadido si quisiéramos mantener, como hemos dicho, el mismo nivel de prestaciones.

Notas finales: coste total y rendimiento que podemos esperar

Tenemos claros los componentes que debemos utilizar para montar un PC con una potencia y unas prestaciones similares a PS5, y este sería el desglose de cada uno de ellos y la suma del precio total:

El precio de este equipo sería, sin incluir el coste que tendría una unidad de Blu-ray 4K y un mando de control, de 844,05 euros, una cifra que supera de largo los 500 euros que costará, en teoría, PS5. Si sumáramos el coste de esos dos accesorios nos acercaríamos a los 1.000 euros fácilmente.

¿Y qué rendimiento podemos esperar de un PC con esas especificaciones? Pues tenemos un equipo que podría mover sin problemas juegos en 1080p con calidades máximas y trazado de rayos activo con total fluidez. También podría con juegos en 1440p manteniendo calidades máximas sin problemas, aunque el trazado de rayos supondría una exigencia demasiado grande y le impediría mantener 60 FPS totalmente estables.

¿Sería posible jugar en 4K con garantías? Sí, la RTX 2060 logra medias de más de 40 FPS en Far Cry 5, más de 70 FPS en Call of Duty WWII, supera los 40 FPS en Call of Duty Modern Warfare 2019 y en la mayoría de los casos mantiene medias estables de 30 a 40 FPS. Tened en cuenta que estos valores son con configuraciones de calidad máxima, lo que significa que ajustando un poco a niveles altos conseguiríamos una mejora de rendimiento muy grande.

Las últimas informaciones que hemos tenido la oportunidad de ver indican que PS5 tendrá potencia suficiente para mover juegos en 4K y 60 FPS, un nivel al que podríamos llegar con ese PC si ajustamos los valores de calidad a media o alta, según las exigencias de cada juego. Ha quedado claro que la relación precio-potencia de dicha consola va a ser atractiva, pero esto no quiere decir que vaya a ser perfecta.

Como ocurre con PS5 tendremos que aceptar el alto precio de los juegos, pagar una suscripción por jugar en línea y todas las limitaciones inherentes a una consola que no están presentes en PC. Si solo quieres jugar y no deseas tener que preocuparte por cambiar configuraciones, por la optimización de los juegos ni por tener que cumplir siempre unos requisitos mínimos está claro que PS5, o Xbox Scarlett, serán tu mejor opción.

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