Tres formas de probar Linux sin complicaciones

¿Te has planteado probar Linux? Dependiendo del tipo de uso que hagas de tu ordenador, Linux puede ser una alternativa a la altura de Windows e incluso mejor en apartados tan importantes como la privacidad o la adaptabilidad del sistema a los recursos de la máquina. Sin embargo, si has leído sobre Linux pero nunca lo has intentado, es normal que te lo quieras tomar con la mayor precaución posible.

Sin entrar en tecnicismos ni ponernos teóricos, probar Linux está al alcance de cualquiera y no es necesario instalarlo en el almacenamiento de tu dispositivo, por lo que no tienes nada que temer si lo único que te interesa es echar un ojo más allá del artículo o vídeo de turno. ¿Cómo? Con herramientas creadas para tal función, de las cuales te enseñamos las tres más sencillas que existen.

Antes, un apunte tanto para quien sabe poco como para quien sabe mucho o se cree que sabe mucho: cuando hablamos de Linux en contexto de PC, nos referimos a distribuciones Linux de escritorio, es decir, sistemas operativos que, como Windows, están diseñados para usar en un ordenador personal.

Probar Linux en el navegador web

Si lo que te interesa es echar un vistazo a diferentes distribuciones Linux de manera rápida y no te importa que el rendimiento sea pésimo, pues lo único que quieres es toquetear la interfaz y poco más, DistroTest.net es un recurso de lo más curioso. Simplemente entra en el sitio y elige la distribución y la versión que desees y ejecútala. A lo mejor te toca esperar unos minutos a que esté lista, pero es la vía más inmediata para probar hasta 200 distribuciones diferentes.

Probar Linux en máquina virtual

Al igual que en el método anterior, este consiste en virtualizar la distribución que quieras probar, solo que los recursos de la máquina virtual los asignas tú y el rendimiento será muy superior, por lo que podrás disfrutar de una experiencia mucho más fluida y cercana a la realidad. ¿Cómo lo haces? Descarga las distribuciones que te interese probar y utiliza VirtualBox para ejecutarlas. Incluso puedes instalarlas para tenerlas a mano y ver cómo evolucionan.

Probar Linux en un USB

Por último, lo más cercano a la realidad, a instalar Linux en disco, es crear un sistema de arranque con una memoria USB y ejecutarla al arrancar el sistema, valgan las redundancias. Eso sí, ten en cuenta que lo que tienes que usar es el sistema en vivo, no entres en la instalación que la lías. Con este método es posible hasta hacerte un sistema operativo de bolsillo con espacio de almacenamiento persistente, pero mejor desarrollar esto otro día.

Como ves, todo ha ido muy rápido, al grano, y para más detalles no dejes de consultar los enlaces que hemos puesto, donde se explica todo paso a paso. El propósito de esta entrada es que veas lo sencillo que es probar Linux sin complicarte la vida. No obstante, con ninguno de estos métodos obtendrás nunca la estabilidad y el rendimiento que se consigue al instalar Linux en disco.

Asimismo, dejamos fuera otra forma de probar Linux sin tocar el almacenamiento que cada vez está más de moda: Windows Subsystem for Linux. La razón es que es bastante más complicada que las expuestas, pero seguro que surge otra ocasión para zambullirnos con ello.

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