Intel Tiger Lake se perfila como una generación prometedora con un IPC rompedor

Los procesadores Ice Lake U y Ice Lake Y se han convertido en la primera generación de chips en 10 nm de Intel, pero la gran revolución en términos de rendimiento vendrá con Tiger Lake U y Tiger Lake Y, dos líneas de procesadores de bajo consumo y de consumo ultra bajo, respectivamente, que estarán fabricadas en proceso de 10 nm++.

En efecto, eso quiere decir que Intel Tiger Lake será un «tock» sobre Ice Lake, y que estrenará cambios importantes a nivel de arquitectura que, probablemente, se acabarán extendiendo a los próximos procesadores de alto rendimiento para consumo (Willow Cove, sucesora de Sunny Cove) y para el sector profesional.

Gracias a esas mejoras a nivel de arquitectura los procesadores Intel Tiger Lake ofrecerán un aumento importante del IPC frente a Ice Lake, algo que ya hemos podido empezar a confirmar en una ronda de pruebas de rendimiento que han aparecido en GeekBench, y que podéis ver en la galería que acompañamos.

Los resultados son muy interesantes.  Un procesador Intel Tiger Lake con cuatro núcleos y ocho hilos funcionando a 1,19 GHz es capaz de ofrecer prácticamente el mismo rendimiento que un procesador Ice Lake de seis núcleos y doce hilos a 1,61 GHz, tanto en monohilo como en multihilo. Es importante tener en cuenta que hablamos de una prueba de rendimiento sintético y que por tanto los resultados en pruebas reales pueden diferir en mayor o menor medida, pero no deja de ser interesante que un procesador con una frecuencia menor y con un número inferior de núcleos sea superior a otro de la generación inmediatamente anterior que suma más núcleos y que tiene una velocidad superior.



Está claro que esto ha sido posible gracias a una mejora importante del IPC, como ya hemos comentado anteriormente, ¿pero qué ha cambiado exactamente Intel a nivel de arquitectura? Pues muchas cosas, se comenta que Tiger Lake vendrá con una profunda optimización a nivel de transistores, contará con un predictor de saltos mejorado, soportará instrucciones AVX512, tendrá una mayor cantidad de memoria caché y esta trabajará con unas latencias reducidas.

La caché juega un papel importante a la hora de mejorar el rendimiento de un procesador. Ya lo hemos visto en Zen 2, una generación que dobla, literalmente, el total de caché L3 frente a Zen+, y que además viene también con unas latencias reducidas.

En el caso de Tiger Lake Intel ha optado por doblar la caché L3, pasando de los 6 MB que encontramos en los Core i5 10000U (Ice Lake), que tienen también cuatro núcleos y ocho hilos, hasta los 12 MB de L3 que integra esa nueva generación en proceso de 10 nm++. Pero este no es el único cambio, la compañía de Santa Clara también ha aumentado la caché L2 hasta los 1,25 MB por núcleo, una subida enorme frente a los 512 KB por núcleo que monta Ice Lake. Esto quiere decir que un procesador Tiger Lake serie U de cuatro núcleos y ocho hilos doblaría la caché L3, y contaría con 5 MB de L2.

El lanzamiento de los primeros procesadores basados en esa nueva arquitectura se espera para finales de 2020 y estará limitado, en principio, a las versiones de bajo consumo. Esto quiere decir que las variantes de alto rendimiento no llegarán hasta 2021.

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