La evolución del espionaje casero: así de fácil fue para un profesor vigilar el ordenador de su alumna

Era un sábado y el director de tesis encendió el ordenador que usaba su doctoranda el Instituto de Biotecnología de la Universidad de Granada. Desde allí buscó un sencillo programa informático. Se tomó un tiempo para comparar la versión gratuita y la de pago. Entró en su cuenta de Paypal para comprarlo, lo descargó y lo instaló. Ese programa captura las teclas que el usuario pulsa, hace capturas de pantalla y lo manda a quien controla el programa.

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