Zen 3 utilizará el proceso de 7 nm+ y mejorará el IPC en un 17% frente a Zen 2

El lanzamiento de los procesadores Ryzen 3000, basados en Zen 2, fue una enorme sorpresa. Pocos creían que AMD pudiera ser capaz de alcanzar a Intel en términos de IPC con una arquitectura MCM, pero al final ocurrió, y todo parece indicar que Zen 3 pondrá las cosas un poco más difíciles a Intel.

La arquitectura Zen 2 ha demostrado que las soluciones MCM pueden competir sin problemas con los procesadores basados en una arquitectura de núcleo monolítico, y que presentan, además, ventajas importantes a nivel de costes. Para entenderlo solo tenemos que ver la diferencia de precio que hay entre un Core i9 9900K y un Ryzen 7 3700X, dos procesadores que cuentan con 8 núcleos y 16 hilos. El primero ronda los 499,90 euros y el segundo se puede comprar por 349,99 euros.

Es cierto, Intel ha conseguido mantener una pequeña ventaja en términos de rendimiento bruto por núcleo gracias a las mayores frecuencias de sus procesadores, pero AMD se ha impuesto en rendimiento multinúcleo, y lo ha hecho de una manera contundente al lanzar el Ryzen 9 3950X, un chip que tiene 16 núcleos y 32 hilos. Si tenéis dudas sobre la importancia del IPC, las frecuencias de trabajo y los núcleos de un procesador os invito a repasar este artículo que publicamos recientemente.

La próxima gran evolución de la arquitectura MCM que AMD utiliza en sus procesadores se llama Zen 3. Como sabrán nuestros lectores habituales será utilizada para dar forma a los procesadores Ryzen 4000. Vendrá fabricada en proceso de 7 nm+ y mantendrá el mismo conteo de núcleos que hemos visto en la generación actual.

En efecto, esto quiere decir que no veremos un aumento del máximo de núcleos e hilos con la llegada de Zen 3, pero lo cierto es que es una decisión acertada. Ahora mismo la mayoría de las aplicaciones de consumo general, juegos incluidos, no aprovechan de forma efectiva más de seis núcleos, y con la llegada de las consolas de nueva generación a finales de 2020 veremos una transición gradual a los ocho núcleos, así que no tiene sentido llevar a cabo un nuevo aumento del máximo de núcleos teniendo ya en el mercado CPUs con 16 núcleos y 32 hilos.

AMD aprovechará el salto a la arquitectura Zen 3 para mejorar el IPC y el rendimiento bruto de sus nuevos procesadores. Hablamos de valores importantes: nada más y nada menos que una mejora del 17% a nivel de IPC y de un aumento de las frecuencias de reloj de entre 200 y 300 MHz. Si esto se confirma AMD logrará superar a Intel en todos los niveles, algo que no ocurría desde la llegada de los Athlon 64.

El lanzamiento de Zen 3 se espera para la segunda mitad de 2020. Si AMD cumple con las fechas que tiene marcadas obligará a Intel a acelerar el lanzamiento de los procesadores Ice Lake S, ya que serán los únicos que podrán competir de verdad con Zen 3, gracias al salto al proceso de 10 nm+ y a la utilización de núcleos Willow Cove, sucesores de Sunny Cove.

La entrada Zen 3 utilizará el proceso de 7 nm+ y mejorará el IPC en un 17% frente a Zen 2 se publicó primero en MuyComputer.