Guía para montar un PC para jugar en 1440p con garantías, equilibrado y preparado para la nueva generación

Montar un PC puede ser complicado, no solo por las decisiones que debemos tomar a la hora de elegir los componentes que vamos a utilizar, sino también por todos los errores que podemos cometer durante el proceso de montaje.

Elegir los componentes es la primera etapa que debemos superar para montar un PC, y francamente es muy importante. Debemos estar al corriente de los precios que se mueven en el mercado, ya que esto nos ayudará a evitar los componentes que tienen un precio demasiado alto, y también es importante que sepamos «combinarlos» para evitar cuellos de botella, incompatibilidades y problemas de alimentación y de exceso de temperatura.

Con esa sencilla explicación podemos entender que muchos usuarios todavía prefieran comprar un PC montando antes de aventurarse a elegir su propia configuración, y es que no quieren asumir riesgos. Sin embargo, optar por un PC montado por piezas tiene muchas ventajas, y es que nos permite «moldearlo» a nuestro gusto, repartir el presupuesto como queramos y conseguir, en la mayoría de los casos, una mejor relación precio-prestaciones.

Personalmente creo que montar nuestros propios equipos es la mejor opción que existe ahora mismo. El mercado ha cambiado mucho desde que publicamos nuestra última guía dedicada a montar un PC para jugar en 1440p, y por ello nos hemos decidido a actualizarla. En este artículo vamos a compartir con vosotros una selección de componentes que os permitirá dar forma a un equipo para jugar con todas las garantías a esa resolución, y sin tener que renunciar a nada, es decir, estará perfectamente equilibrado.

Como siempre hemos optado por buscar un buen valor en relación precio, calidad y rendimiento en todos los componentes, y hemos evitado desequilibrios. Podríamos haber hecho algunos sacrificios para reducir el precio, pero la experiencia de uso y el valor real del equipo habrían sido muy inferiores.

Sin más preámbulos entramos en materia. Os recuerdo que podéis dejar cualquier duda en los comentarios y os ayudaremos a resolverla.

¿Qué debe tener un PC preparado para superar el salto a la nueva generación?

Es la primera pregunta que debemos hacernos antes de aventurarnos a elegir  los componentes. Ya sabemos que tanto PS5 como Xbox Series X van a contar con un procesador Zen 2 de ocho núcleos y dieciséis hilos recortado a nivel de cachés, y que este funcionará a una frecuencia aproximada de 3,5 GHz. También sabemos que vendrán con una GPU Radeon con una potencia similar a las Radeon RX 5700 de AMD, aunque utilizará una arquitectura semipersonalizada, lo que le permitirá soportar trazado de rayos y sombreador de tasa variable.

Todavía no ha trascendido la cantidad de memoria unificada que tendrán, pero todo parece indicar que rondará entre los 16 GB y los 20 GB. Por último está confirmado que ambas consolas se apoyarán en un SSD PCIE de alto rendimiento, y que aprovecharán al máximo el potencial de dicha unidad para reducir los tiempos de carga.

Bien, si hacemos una valoración conjunta de esto necesitamos cumplir las siguientes claves:

  • Procesador de ocho núcleos y dieciséis hilos.
  • 16 GB de memoria RAM.
  • Tarjeta gráfica Radeon RX 5700.
  • Unidad SSD PCIE.

Tenemos como objetivo dar forma a un equipo equilibrado, pero sin que el presupuesto se dispare. Teniendo en cuenta la importancia que debemos dar a cada euro invertido y el peso que adquiere, además, la posibilidad de ampliar a medio y largo plazo sin tener que hacer grandes sacrificios, creemos que lo mejor es ir a por la plataforma AM4 de AMD.

Dicha plataforma ha madurado mucho con el paso del tiempo, ofrece una estabilidad total, una gran escalabilidad incluso en las placas base más económicas y tiene un coste muy asequible.

Placa base: GIGABYTE B450 AORUS M

Es una placa base que tiene todo lo que necesitamos y que presenta, además, una excelente calidad de construcción. Tenemos un VRM de 4+3 fases, refrigeración pasiva en todos los puntos clave de la placa y cuatro ranuras para memoria DDR4 (hasta 64 GB) a un máximo de 3.200 MHz.

La ranura donde se introduce el SSD M.2 viene también con un sistema de refrigeración pasiva «Thermal Guard», lo que significa que si utilizamos una unidad de almacenamiento PCIE de alto rendimiento no tendremos que preocuparnos por las temperaturas de trabajo. Dicha unidad podrá trabajar a plena potencia en todo momento, sin que el «thermal throttling» haga acto de presencia.

Ofrece un excelente valor calidad-precio en su versión reacondicionada, ya que mantiene los dos años de garantía y tiene un precio de 65,10 euros.

Procesador: Ryzen 7 2700

PC CPU

Estamos ante uno de los mejores procesadores que existen ahora mismo en relación precio-prestaciones. Su IPC es muy bueno, soporta overclock y nos permite llegar al mínimo de núcleos e hilos que necesitamos sin tener que hacer una gran inversión.

Tiene un precio de 149,99 euros, incluye un juego gratis a elegir entre Borderlands 3 y The Outer Worlds y viene, además, con tres meses gratis de suscripción a Game Pass. Un valor redondo que lo convierte en una compra excelente. Es idéntico al Ryzen 7 2700X, solo se diferencia de aquel en las frecuencias de trabajo.

  • Arquitectura Zen+ en proceso de 12 nm.
  • Ocho núcleos y dieciséis hilos a 3,2 GHz-4,1 GHz, modo normal y turbo.
  • Admite overclock con chipset B350 y superiores.
  • 16 MB de caché L3.
  • TDP de 65 vatios.
  • Compatible con socket AM4.

Con este procesador no necesitamos adquirir una solución de refrigeración aparte. El ventilador Wraith Spire LED que incluye es más que suficiente para mantener sus temperaturas en niveles aceptables.

Memoria RAM: Corsair Vengeance RGB Pro 16 GB CL16 a 3,2 GHz

Hemos dicho que necesitamos contar, al menos, con 16 GB de memoria RAM. Para aprovechar al máximo nuestra configuración hemos optado por un kit de dos módulos de 8 GB Corsair Vengeance RGB Pro funcionando a 3.200 MHz y con unas latencias CL16.

Los procesadores Ryzen de segunda generación tienen una marcada dependencia de la velocidad y de la latencia de la memoria RAM para poder desarrollar todo su potencial. Al comprar un kit como este superamos de sobra el mínimo aceptable (2.666 MHz) y alcanzamos un nivel que podemos considerar como totalmente óptimo.

También hemos alcanzado la velocidad máxima que soporta la placa base que utilizamos en este montaje, y tenemos libres dos ranuras más por si necesitamos ampliar a largo plazo.

A esto debemos unir, además, la excelente calidad de construcción que presentan estas memorias, y el toque de color que darán a nuestro equipo sin disparar el precio. Cuestan 96,99 euros.

Tarjeta gráfica: Sapphire Pulse Radeon RX 5700 de 8 GB

Es un componente fundamental para cumplir con nuestro objetivo de jugar con garantías en 1440p. Podríamos haber optado por una RTX 2060 por aquello de montar un PC que cuente con aceleración de trazado de rayos por hardware, pero el precio de dichas tarjetas gráficas en España se ha disparado demasiado y su equilibrio precio-prestaciones ha disminuido de forma notable.

Por ello nos hemos decidido a montar una Sapphire Pulse Radeon RX 5700 de 8 GB, una tarjeta gráfica que supera en rendimiento bruto a la RTX 2060 y que tiene potencia más que suficiente para jugar con calidades máximas y una fluidez total en 1440p.

Este modelo está disponible en una versión reacondicionada (dos años de garantía) por solo 321,15 euros. Estas son sus especificaciones:

  • Núcleo gráfico Navi 10 (arquitectura RDNA).
  • 2.304 shaders.
  • GPU a 1.700 MHz modo juego y 1.750 MHz en modo turbo.
  • 144 unidades de texturizado.
  • 64 unidades de rasterizado.
  • Bus de 256 bits.
  • 8 GB de GDDR6 a 14 GHz.
  • TDP de 180 vatios. Requiere dos conectores de alimentación, uno de 6 pines y otro de 8 pines.

Unidad de almacenamiento: Crucial P1 CT1000P1SSD8 de 1 TB

Sé que este es un punto en el que podríamos haber recortado gastos para reducir el coste general del equipo, pero hemos partido de una idea clara: dar forma a un PC equilibrado y capaz de superar esa transición a la nueva generación, así que montar un SSD PCIE es algo «imprescindible».

Hemos elegido el Crucial P1 CT1000P1SSD8 de 1 TB porque ofrece un buen valor en relación rendimiento, capacidad de almacenamiento y precio. Alcanza los 2.000 MB/s en velocidad de lectura y 1.750 MB/s en velocidad de escritura, utiliza memoria 3D NAND QLC y un precio muy razonable para lo que ofrece: 134,84 euros.

Os recuerdo que montar un SSD PCIE no va a ser imprescindible para disfrutar de los juegos de nueva generación, pero sí muy recomendable si queremos evitar tiempos de carga largos y tediosos.

Fuente de alimentación: Cooler Master MasterWatt 550 550W 80 Plus Bronze

Tenemos un equipo que consume, de media, unos 405 vatios en carga, aunque puede tener picos que rondarán los 440 vatios. Esto quiere decir que una fuente de alimentación de 550 vatios cubre de sobra nuestras necesidades y nos deja, además, un margen considerable si necesitamos ampliar el PC.

La oferta de fuentes de alimentación que podemos encontrar actualmente en el mercado es enorme, pero al momento de escribir este artículo la Cooler Master MasterWatt de 550 vatios ha sido la opción más interesante que hemos encontrado. Tiene una potencia de 550 vatios, cuenta con certificación 80 Plus Bronze, dispone de dos conectores PCIE de 6+2 pines y alcanza un amperaje de 45,8A en el carril de 12V.

Tiene, además, un diseño semimodular, lo que nos ayudará a gestionar el cableado de una manera más eficiente, y su precio es bastante bueno. Cuesta 59,99 euros. Si nos da igual el diseño semimodular la Corsair CV550 que analizamos recientemente es una excelente opción.

Chasis: Cooler Master MasterBox K500L USB 3.0

PC

Ya tenemos todos los componentes, ahora solo nos falta el chasis donde irán montados. Este punto es importante, ya que debemos asegurarnos de que el modelo elegido tendrá espacio para albergar todos los componentes, y que podrá crear un flujo de aire óptimo.

También juega un importante papel de cara a la estética del PC, pero nunca debemos descuidar esas claves a favor de aquella, ya que estaremos cometiendo un error importante que nos acabará saliendo muy caro.

En este caso hemos optado por el Cooler Master MasterBox K500L USB 3.0, un chasis con un diseño atractivo que tiene espacio de sobra para todo lo que queremos montar y que viene, además, con tres ventiladores preinstalados, dos en el frontal y uno en la parte trasera.

Podemos conseguirla por un precio de 51,99 euros.

Notas finales: precio del PC y rendimiento

El coste total de esta configuración es de 880,05 euros, una cifra bastante buena si tenemos en cuenta que puede mover cualquier juego actual en calidades máximas y resolución 1440p con una fluidez total, y que no hemos hecho sacrificios importantes en ninguno de sus componentes más importantes.

Como hemos anticipado podríamos reducir ese coste optando por unas memorias más económicas que funcionen a menor frecuencia, comprando un SSD de menor capacidad o recurriendo a un HDD, o incluso optar por una fuente de menor potencia, pero estaríamos haciendo sacrificios que no son coherentes con esa idea de equilibrio y de estar «preparado para la nueva generación» a las que hemos hecho referencia.

Antes de terminar os dejo algunos datos de rendimiento para que tengáis una idea de lo que podemos esperar de este equipo:

  • Red Dead Redemption 2 en 1440p y calidad máxima (DirectX 12): 51 FPS.
  • Gears of War 5 en 1440p y calidad máxima (DirectX 12): 67 FPS.
  • Battlefield V en 1440p y calidad máxima (DirectX 12): 95 FPS.
  • Shadow of the Tomb Raider en 1440p y calidad máxima (DirectX 12, PureHair): 71 FPS.
  • The Witcher III en 1440p y calidad máxima (DirectX 11): 74 FPS.

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