Sony presenta PS5: especificaciones finales y todo lo que debes saber

Hoy era el día, Sony ha presentado las especificaciones finales de PS5, su consola de nueva generación y rival directa de Xbox Series X, la consola de nueva generación de Microsoft que, como vimos recientemente, monta una configuración muy parecida a aquella.

PS5 utiliza una APU de alto rendimiento que está formada por una CPU Zen 2 con ocho núcleos y dieciséis hilos, y acompañada de una GPU Radeon de AMD basada en la arquitectura RDNA 2 que cuenta, como no podía ser de otra forma, con hardware dedicado para acelerar trazado de rayos.

La configuración de memoria unificada es todo un clásico que vuelve a estar presente. Esto quiere decir que una parte de la memoria disponible se utiliza como RAM y otra parte como VRAM (memoria gráfica), quitando la parte que queda reserva al sistema.

Mark Cerny ha confirmado que hasta la llegada de PS3 habían apostado por el hardware personalizado y por diferenciar, de forma clara, a cada nueva generación de consolas. Con PS4 hubo un punto de inflexión importante que ya os hemos comentado anteriormente, y que Cerny ha recalcado: pasamos del hardware personalizado al semipersonalizado basado en componentes y arquitecturas propias del PC.




Esto ha sido consecuencia directa de dos claves importantes: poner las cosas fáciles a los desarrolladores y abaratar los costes de desarrollo. Reducir los tiempos de desarrollo es clave en este sentido, y eso es lo que ha permitido el salto a la arquitectura x86 con PS4. Como vemos en las imágenes los tiempos de desarrollo para un aprovechamiento amplio del nuevo hardware se han reducido drásticamente con PS4, y con PS5 ha sido posible ir todavía más allá.



Cerny tiene clave que el equilibrio de componentes es muy importante, y que el SSD va a jugar un papel fundamental. Uno de los problemas más importantes que presentan las consolas actuales está en el cuello de botella que representan los discos duros, un problema que se ha superado con PS5 gracias a la utilización del SSD. Como podemos ver en las imágenes adjuntas se reducen los tiempos de acceso, mejoran enormemente las velocidades de lectura y escritura y se limitan los tiempos de carga al mínimo.

Los tiempos de búsqueda son muy importantes. Según Mark Cerny un HDD pasa dos terceras partes del tiempo de trabajo buscando datos, y solo una tercer parte del mismo trabajando en el proceso efectivo de lectura. Esta problemática es cosa del pasado gracias al SSD, y lo mismo ocurre con las largas y tediosas sesiones de descarga de parches y actualizaciones, que debían respetar el orden de datos del disco duro para no incrementar los tiempos de búsqueda y acceso.


Además del SSD se confirma la presencia de 16 GB de memoria GDDR6 que, como vemos en la imagen, trabajará de forma coherente con el SSD para mantener un uso intensivo en todo momento y mejorar de forma significativa el rendimiento. En conjunto, ambos componentes permitirán mejorar la experiencia, crear mundos más amplios y juegos más complejos y reducir al mínimo los tiempos de carga.

El SSD de PS5 alcanza los 5,5 GBs y tiene una capacidad de 825 GB


Sony ha confirmado tanto la interfaz como el estándar, la capacidad y el rendimiento bruto del SSD. También ha explicado que utiliza un sistema de jerarquía y un chip I/O personalizado que se encarga de coordinar todo el trabajo para obtener un rendimiento de primer nivel. Muy interesante, está claro que Sony ha puesto mucho esfuerzo en la unidad SSD y en todo lo que la rodea.

PS5 soportará almacenamiento externo y Sony ha confirmado que podremos ampliar su capacidad de almacenamiento interno, algo importante ya que tenemos una capacidad muy ajustada (825 GB, como dijimos).

No hay sorpresas, como se esperaba PS5 tiene en el SSD uno de sus pilares centrales, aunque nos sorprende ver que Sony parece haber utilizado una solución superior a la que encontramos en Xbox Series X.

PS5 utiliza una GPU Radeon RDNA 2

Como se esperaba PS5 utiliza una GPU Radeon de AMD basada en la arquitectura RDNA 2. Cerny ha dejado claro que no podemos establecer una comparativa directa con PS4-PS4 Pro limitándonos a los TFLOPs, y que han apostado por buscar un buen valor en términos de eficiencia y rendimiento.

La retrocompatibilidad también ha sido un tema importante. No solo está confirmada, sino que además debería rayar a un gran nivel, ya que la han cuidado desde el inicio, es decir, a nivel de hardware, algo que también hizo Microsoft con Xbox Series X, y se está efectuando teniendo en cuenta las particularidades de cada juego.

Bien por Sony, aunque al partir de una retrocompatibilidad tan cuidada se añade una capa de complejidad que impedirá disfrutar de una retrocompatibilidad absoluta. De momento sabemos que solo serán compatibles los 100 mejores juegos de PS4, una cifra que podrían ampliar a posteriori.

La arquitectura RDNA 2 que utiliza la GPU de PS5 ofrece mejoras importantes a nivel de rendimiento y de soporte de tecnologías avanzadas, incluyendo:

  • Trazado de rayos acelerado por hardware.
  • Shaders primitivos.
  • Sombreador de tasa variable.
  • Mayor eficiencia (rendimiento por vatio).





Mark Cerny también hizo una referencia interesante al uso del trazado de rayos en diferentes aspectos: sombras, reflejos, iluminación y sonido, y destacó que la potencia de una GPU no se limita al número de unidades de computación activas, sino que también se ve afectada por la velocidad de trabajo. Esto era una forma de prepararnos para el «susto», y es que PS5 tiene una GPU de 36 CUs, lo que equivale a 2.304 shaders, una cifra sensiblemente inferior a los 3.328 shaders (52 CUs) que monta Xbox Series X.

La diferencia entre ambas parece enorme, pero en la práctica no lo es tanto. Sony ha compensado la menor cantidad de shaders con un modo turbo dinámico y un sistema de refrigeración de primer nivel que permite a la GPU alcanzar los 2,23 GHz de frecuencia, una diferencia notable frente a los 1,82 GHz de la consola de Microsoft. Esto nos deja una potencia que supera ligeramente los 10 TFLOPs. Como podemos ver en la imagen adjunta la CPU tiene una frecuencia de 3,5 GHz.

En la imagen superior podemos ver que las 36 CUs de PS5 equivalen en potencia a 58 CUs de PS4, es decir, a 3.712 shaders. Un dato interesante que explica por qué os decimos tantas veces que los números en bruto no son lo único  importante.

Sonido posicional para crear nuevas experiencias

El sonido jugará un papel muy importante en PS5. Gracias al Tempest Engine disfrutaremos de sonido posicional de alta calidad en la consola de nueva generación de Sony, estamos ante un salto importante si comparamos con los resultados que ofrece actualmente PS4-PS4 Pro, ya que ambas consolas tienen que ceder una pequeña porción de su CPU Jaguar para mover sonido 7.1.

Para conseguir sonido 3D posicional con una alta calidad es necesario contar con un hardware capaz de sacar adelante la carga de trabajo que representa, un problema que Sony pudo superar con PS3 tirando de las SPUs del Cell Engine, y que en PS5 se ha sacado adelante con un chip que integra una unidad de computación (CU) de AMD semipersonalizada. Sí, se trata de una GPU rediseñada para trabajar con sonido de alta calidad. Según Mark Cerny:

«Al final acabamos con una unidad que básicamente tiene la misma potencia SIMD y ancho de banda que los ochos núcleos Jaguar de PS4 combinados. Si hubiésemos utilizado los mismos algoritmos que con PSVR podríamos obtener alrededor de cinco mil fuentes de sonido, pero queremos usar algoritmos más complejos, y para ello no necesitamos un número tan alto de sonidos.»



Un movimiento muy acertado y muy interesante por parte de Sony, que ha centrado el tiro en un aspecto que pasó bastante desapercibido en la generación actual de consolas, el sonido. Quedan todavía muchas preguntas sobre la mesa, pero en general tenemos una idea bastante completa de lo que tiene preparado la compañía japonesa.

En general PS5 va a tener una potencia bruta inferior a Xbox Series X, pero contará con el mismo nivel de soporte de tecnologías avanzada, incorporará sonido posicional 3D de alta calidad basado en una tecnología propietaria y dispondrá de un SSD más rápido. Está por ver, eso sí, qué cantidad de RAM y qué parte de la CPU necesita reservar al sistema.

Antes de terminar os dejo un resumen con todas las claves de PS5:

  • CPU Zen 2 con ocho núcleos a 3,5 GHz.
  • GPU RDNA 2 de AMD con 36 CUs (2.304 shaders) a 2,23 GHz (10,3 TFLOPs de potencia).
  • Soporte de trazado de rayos acelerado por hardware.
  • 16 GB de GDDR6 con un ancho de banda de 448 GB/s.
  • SSD de 825 GB con un ancho de banda de 5,5 GB/s.
  • Lector de discos Blu-ray 4K.
  • Ranura para ampliar el almacenamiento de forma sencilla.
  • Sonido posicional 3D de alta calidad.

El precio no ha trascendido, pero como os hemos dicho en ocasiones anteriores todo parece indicar que rondará los 499 euros. Nos hemos quedado con las ganas, además, de conocer el diseño de la consola.

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