Guía para montar un PC para ofimática, teletrabajo y multimedia por menos de 200 euros

Lo has decidido, vas a montar un nuevo PC. Buscas una configuración que sea capaz de ofrecer una experiencia óptima tanto en tareas de ofimática como reproduciendo contenidos multimedia, y que te permita teletrabajar sin problemas, pero tienes un presupuesto muy limitado y quieres gastar lo menos posible.

Tranquilo, no te preocupes, no tienes que gastarte 500 o 600 euros para montar un buen PC capaz de cumplir con esos tres objetivos, de hecho tendrás suficiente con 200 euros. ¿Te parece demasiado bueno para ser verdad? Pues sigue leyendo, que te vamos a explicar, uno a uno, todos los componentes que debes elegir y el rendimiento que puedes esperar de la configuración final.

En esta guía nos vamos a limitar a los componentes que forman parte del PC, es decir, no incluimos los accesorios ni los periféricos. Para teletrabajar tanto el monitor como el teclado, el ratón y la webcam (en caso de que necesites una) son muy importantes, sobre todo si vamos a pasar muchas horas escribiendo de forma continuada, así que merece mucho la pena optar por una configuración como esta, de bajo coste, e invertir más dinero en esos elementos.

Os recuerdo, antes de empezar, que si tenéis cualquier duda podéis dejarla en los comentarios y os ayudaré a resolverla. Si prefieres un portátil echa un ojo a esta guía. Ahora sí, empezamos.

Plataforma elegida para este PC

Tenemos un objetivo claro, reducir al máximo el gasto sin renunciar, por ello, a conseguir una configuración que nos permita disfrutar de una buena experiencia de uso, de un buen rendimiento y de una larga vida útil. No vamos a asumir limitaciones importantes, y tampoco componentes con precios excesivos que no compensarán la inversión que representa.

Así, por ejemplo, no tiene sentido alguno montar un procesador Core i5 9600K o un Ryzen 5 3600X en un PC para teletrabajo, ofimática y multimedia, y tampoco necesitamos una tarjeta gráfica dedicada ni una placa base de última generación.

Con esto claro, y tras mirar las alternativas que ofrecen tanto Intel como AMD creo que actualmente el valor más sólido en relación precio-rendimiento para montar un PC de este tipo lo ofrece el socket AMD de la compañía de Sunnyvale. Es una plataforma madura que está formada por placas base de calidad con precios muy razonables, y que tiene, además, un soporte excelente, ya que permite utilizar desde los procesadores Athlon de bajo coste hasta los Ryzen serie 1000, 2000 y 3000.

Podríamos optar por el socket LGA1151 de Intel y combinar una placa base H310 con un Celeron, pero tendríamos un precio igual o superior, un rendimiento inferior y un soporte mucho más limitado por las importantes carencias que presenta dicho chipset.

Placa base: MSI A320M-A PRO M2

Es una de las mejores placas base que existen actualmente en relación calidad-precio con el socket AM4. El chipset A320 forma parte de la gama baja de AMD y debutó con los Ryzen de primera generación, pero este modelo de MSI cuenta con todo lo que vamos a necesitar tanto a medio como a largo plazo.

Soporta procesadores Ryzen de primera, segunda y tercera generación, admite hasta 32 GB de DDR4 a 3.200 MHz, cuenta con una ranura M.2 para utilizar unidades SSD de alto rendimiento, ofrece una amplia variedad de conectores y viene en formato micro ATX, lo que nos permite integrarla sin problemas en un chasis de pequeño tamaño.

Podemos conseguirla por un precio de 48,99 euros.

Procesador: Athlon 200GE

No necesitamos un chip muy potente, pero tampoco vale la pena escatimar mucho en este apartado, ya que al final es el corazón del equipo y es el que determina, en gran medida, el rendimiento global del PC.

Como ya hemos dicho al principio no necesitamos una tarjeta gráfica dedicada, así que nuestra mejor apuesta si queremos ahorrar dinero sin renunciar a un buen rendimiento es optar por una APU de AMD. Para un PC de este tipo, centrado en teletrabajo, ofimática y multimedia, el Athlon 200GE es la mejor opción que existe ahora mismo.

Este chip integra un procesador Zen en proceso de 14 nm con dos núcleos y cuatro hilos a 3,2 GHz, y viene acompañado de una GPU Radeon Vega 3 que monta 192 shaders, 12 unidades de texturizado y 4 unidades de rasterizado. No tiene nada que envidiar a los Pentium G4560 en términos de rendimiento CPU, y su GPU ofrece un rendimiento muy bueno en multimedia, de hecho incluso puede con juegos no muy exigentes.

Su TDP es de apenas 35 vatios y viene con un ventilador de pequeño tamaño que cumple a la perfección.

Está disponible por 45,99 euros.

Memoria RAM: Crucial Ballistix Sport LT

La memoria RAM debe estar en consonancia con la configuración que hemos elegido, y también con el objetivo final del equipo. Por ello hemos elegido un módulo Crucial Ballistix Sport LT «single rank» de 4 GB de DDR4 a 2.666 MHz con latencias CL16 que se lleva muy bien con el Athlon 200GE, y que nos permitirá sacarle un buen partido.

Con 4 GB de RAM tenemos suficiente para disfrutar de una buena experiencia en Windows 10, y también con la mayoría de las aplicaciones profesionales que existen actualmente, y sí, sé que con una configuración en doble canal la Radeon Vega 3 que monta el Athlon 200GE ofrecería un rendimiento superior, pero es innecesario porque el objetivo de este PC no es jugar.

Si queréis montar una configuración más longeva con una inversión mínima lo tenéis muy fácil, podéis añadir un segundo módulo y tendréis 8 GB de DDR4 en doble canal a 2.666 MHz. No es imprescindible, pero si el presupuesto os llega resulta recomendable, sin duda.

Un módulo de DDR4 Crucial Ballistix Sport LT de 4 GB a 2.666 MHz CL16 tiene un precio de 25,99 euros.

Almacenamiento: SSD SanDisk SDSSDA de 240 GB SATA III

Montar un SSD es imprescindible si queremos conseguir unos tiempos de encendido y de apagado mínimos y disfrutar, en general, de una sensación de fluidez total.

Debemos mantener el coste lo más bajo posible, pero no vale la pena sacrificar el valor que ofrece un SSD y optar por un HDD, máxime cuando en un PC para teletrabajo, ofimática y multimedia no se necesita disponer de enormes cantidades de almacenamiento.

Ahora mismo el SSD SanDisk SDSSDA en su versión de 240 GB es una de las alternativas más equilibradas que existen. Con él tendremos un margen considerable para instalar Windows 10 y una gran cantidad de aplicaciones sin que el espacio sea un problema, y sus velocidades de 535 MB/s y 445 MB/s en lectura y escritura secuencial harán que nuestro PC «vuele».

Está disponible con un precio de 41,99 euros.

Torre y fuente de alimentación: Tacens Anima AC0500

Este punto depende un poco del gusto personal de cada uno, y también del espacio que queramos ocupar. Tenemos una configuración con un consumo mínimo y en formato micro-ATX, así que podemos elegir entre una gran cantidad de torres de pequeño tamaño sin que el espacio ni la disipación del calor sea un problema.

Lo ideal, para seguir ahorrando dinero, es buscar una torre que venga con una fuente integrada. La Tacens Anima AC0500 es una opción interesante, ya que es compacta, trae una fuente de alimentación de 500 vatios y cuenta con conectores frontales USB y jack de 3,5 mm para facilitar la conexión de periféricos.

Tiene un precio de 28,99 euros.

Notas finales: precio y valoración

En su configuración base con 4 GB de RAM este PC tiene un coste de 191,95 euros. Hemos cumplido el objetivo de mantener el coste por debajo de los 200 euros. Si añadimos un segundo módulo de 4 GB de RAM el precio subiría a 217,94 euros.

No hay duda de que ambos precios son muy interesantes, ¿pero qué podemos esperar de este PC? Incluso la configuración base con 4 GB de RAM es capaz de mover Windows 10 y la mayoría de las aplicaciones de ofimática y teletrabajo más populares que existen actualmente con una fluidez total.

Por ejemplo, Zoom pide un procesador de dos núcleos dos hilos y 4 GB de RAM en sus requisitos recomendados, y lo mismo ocurre con los requisitos recomendados de Microsoft 365. Gracias al SSD disfrutaremos de una fluidez total al utilizar el sistema operativo, de unos tiempos de encendido, de apagado y de carga reducidos y de unas altas velocidades al copiar documentos y archivos, y al instalar aplicaciones o herramientas.

Es una configuración muy versátil, y si montamos 8 GB de RAM tenemos PC para muchos años. No quiero terminar sin recordar que, además, tiene un consumo energético mínimo, algo que notaremos en la factura de la luz, y que está preparado para trabajar sin problemas con cualquier periférico o accesorio actual.

La entrada Guía para montar un PC para ofimática, teletrabajo y multimedia por menos de 200 euros es original de MuyComputer