TP-Link LS108G, análisis

En los últimos años, la conectividad en el hogar ha ganado en importancia hasta el punto de convertirse en un elemento imprescindible para trabajar, disfrutar de contenido multimedia o jugar. Sin embargo, el router que “regalan” los operadores casi nunca es suficiente. Productos como el TP-Link LS108G, protagonista de nuestro análisis, son una opción estupenda para dar un importante salto de calidad por muy poco.

Como es habitual en la marca, este TP-Link LS108G presume de unas especificaciones excelentes a un precio realmente ajustado (la versión de 8 puertos se puede comprar por menos de 19 euros), en una estrategia que lleva años reportando excelentes resultados a la compañía.

El switch se entrega en un colorido embalaje y acompañado de un adaptador de corriente, una breve guía de instalación y unas prácticas patas de goma blanda, para evitar movimientos y vibraciones. TP-Link las entrega desmontadas y por separado porque habrá usuarios que prefieran fijar el dispositivo a la pared.

No tendría mucho sentido pedir una gran esfuerzo estético a un producto que, en la mayoría de ocasiones, no va a estar a la vista pero sí valoramos mucho la calidad de los materiales. TP-Link ha optado por una carcasa construida íntegramente en metal de color azul oscuro, en un chasis rectangular de 158 x 99 x 25 mm. y un peso de 330 gr. Compacto y discreto.

La parte frontal está ocupada por los 8 puertos Ethernet Gigabit que incluyen un práctico LED indicador de estado. En la izquierda otro LED dedicado nos permite ver de un vistazo si todo funciona. La parte posterior está reservada para la toma de alimentación y una ranura Kensington, que puede ser útil si lo instalamos en oficinas o espacios públicos. Nos ha gustado el detalle de los laterales perforados, que ayuda a reducir la temperatura del interior y mitigar así uno de los problemas habituales de dispositivos pensados para funcionar 24/7.

TP-Link LS108G, características técnicas

  • 8 puertos 10/100/1000 Mbps con auto-negociación y auto-MDI/MDIX
  • Control de flujo IEEE 802.3X para una transferencia de datos eficiente y segura
  • Tasa de reenvío de paquetes 11.9 Mbps
  • Memoria del buffer de paquetes 1,5 Mb
  • Carcasa metálica, instalable en pared o sobremesa.
  • Soporte 802.1p / DSCP QoS
  • Plug and play, no requiere drivers ni configuración
  • Soporte protocolos IEEE 802.3i/802.3u/ 802.3ab/802.3x, IEEE 802.1p
  • Refrigeración pasiva, sin ventilador
  • Dimensiones 158 x 99.1x 25 mm
  • Consumo 3.7W(220V/50Hz)

Este switch no requiere configuración alguna y está diseñado para ser autogestionable. Su firmware preconfigurado se encarga de asignar direcciones a los dispositivos que conectemos para proporcionarles conectividad.

Un detalle muy interesante es el soporte para IGMP Snooping, que permite al switch “escuchar” la conversación entre router y host (PC, consola, TV…) y detectar los procesos que requieren multicast (como ver programas por IPTV) para dirigir ese tráfico sólo al puerto que lo necesita. En la práctica, esto lo convierte en un dispositivo ideal para un escenario de red multiusuario intensivo (se puede ver fútbol por IPTV, jugar y navegar sin cortes ni parones).

En esta misma línea va el soporte para DSCP Quality of Service (QoS), una solución capaz de priorizar el tráfico según el tipo de datos que circulen por la red. Lo normal es que tu router disponga de esta característica, por eso es fundamental que el resto de elementos de la red también sean capaces de soportarlo.

Hemos probado el TP-Link LS108G durante diez días en uso intensivo, sobre una red Gigabit y tanto en escenarios de transferencia en red local (la forma de acercarnos a sus limitaciones teóricas) como en uso real, con hasta 6 dispositivos conectados al mismo tiempo.

El rendimiento es excelente, con transferencias dentro de la red que rozan los 110 MB/s y un funcionamiento totalmente estable, sin que haya sido necesario reinicio ni configuración alguna. Respecto a temperaturas, buenas noticias: obviamente el chasis se calienta un poco al ser de refrigeración pasiva pero, a cambio, el silencio es absoluto. Sobresaliente en este punto.

Conclusiones

El TP-Link LS108G es un switch bien construido, que ofrece un rendimiento excelente y tiene un precio rompedor (18,99 euros). Sólidos argumentos para cualquiera que busque mejorar la conectividad de su hogar o pequeña oficina por muy poco.

Además del modelo analizado, existe otra versión con cinco puertos un poco más económica pero de idéntica calidad. Mi recomendación, dada la escasa diferencia de precio es optar por el que hemos analizado.

Valoración final


9.3
NOTA

NOS GUSTA

Rendimiento espectacular
No requiere instalación ni gestión
8 puertos hasta 1000 Mbps
Soporte IGMP y QoS
Precio excelente

A MEJORAR

Nada destacable

RESUMEN

Un switch de excelente calidad, bien construido y a un precio fantástico. La opción ideal para mejorar la conectividad del hogar por muy poco.

Diseño y construcción7

Rendimiento10

Instalación y software10

Calidad/Precio10

La entrada TP-Link LS108G, análisis es original de MuyComputer