Mars Pereseverance: ¿y ahora qué?

La sonda Mars Perseverance ya está en Marte. Ayer fue un día tremendamente emocionante que, a este lado del Atlántico, concluyo con la sonda tocando suelo marciano y enviando una primera imagen. Terminaba así un viaje de más de seis meses, iniciado el verano pasado durante los cuales la sonda ha recorrido algo más de 200 millones de kilómetros. En cierto modo, y para gran parte de la opinión pública, casi da la impresión de que la misión ha finalizado con éxito, y en parte es comprensible, pues han sido muchos hitos, muchos kilómetros y muchos meses. Sin embargo, con el aterriza de la Mars Perseverance, todo esto no ha hecho más que empezar.

Tras los aplausos celebrando el exitoso aterrizaje y la recepción de las primeras señales enviadas por la sonda a través de los orbitadores de Marte y la red de espacio profundo de la NASA, la Mars Perseverance comenzó a prepararse para la tareas que tiene encomendadas, y no son unos preparativos ni sencillos ni rápidos. En primer lugar, es necesario analizar el entorno inmediato de la zona de aterrizaje del explorador. Afortunadamente, según los científicos de la misión, el lugar en el que ha aterrizado ya ha proporcionado las primeras sorpresas (positivas).

Y es que unas rocas capturadas en una fotografía tomada por una de las cámaras muestran señales de erosión que, en la tierra, identificamos habitualmente con rocas volcánicas, pero que también podrían ser de origen sedimentario. El equipo de científicos de la Mars Perseverance cuenta con geólogos, que ya se han mostrado emocionados ante la posibilidad de investigar el origen de la erosión de dichas rocsa que, con toda seguridad, no serán la únicas que se cruzará en el camino del explorador. El rover todavía no se ha movido y ya empieza a plantear desafíos científicos.

Mars Pereseverance: ¿y ahora qué?

Rueda de la Mars Perseverance y roca con señales de erosión. Imagen: NASA/JPL-Caltech

De momento Mars Perseverance apenas ha enviado imágenes a la tierra, aún tendremos que esperar unos días hasta que el despliegue audiovisual nos permita hacernos una idea de todo lo que ha experimentado y está experimentando el explorador. En los próximos soles (días marcianos) las antenas del rover se orientarán para facilitar las comunicaciones con la Tierra, y como parte de esa fase se desplegará el mástil de detección remota, equipado con cinco de las 23 cámaras con las que cuenta el vehículo.

De cumplirse los planes, esta operación se completará a lo largo del sábado, y una vez finalizada dichas cámaras empezarán a tomar imágenes que nos darán una mejor visión de la Mars Perseverance, como una tomada con un gran angular que permitirá observar el estado de la cubierta superior, y una vista panorámica del que será el hogar del rover durante mucho, mucho tiempo. Algo más tarde, el lunes que viene, la NASA espera poder compartir un vídeo grabado durante el descenso a la superficie marciana, en el que podremos poner imagen al momento que con tanta intensidad vivimos ayer.

Mars Perseverance todavía tardará en empezar a desplazarse

Hay un aspecto importante, eso sí, que debemos tener en cuenta, y es que durante los primeros meses no podremos ver nuevos paisajes marcianos, ya que la Mars Perseverance apenas se moverá de su ubicación actual hasta verano, si se cumplen los planes previstos. Son muchos los preparativos, y todos han de ser llevados a cabo con mucho cuidado, un sinfín de comprobaciones y de manera muy meticulosa. De momento ya se han desacoplado determinados elementos necesarios para el «viaje» pero no una vez que ya está en la superficie marciana, y se están cargando las baterías.

Entre las tareas pendientes, que la Mars Perseverance tendrá que ir completando durante las próximas semanas, los puntos clave son estabilizar los sistemas térmicos y de energía para que se adapten adecuadamente a las condiciones de la superficie marciana, así como establecer sistemas redundantes de comunicaciones, para evitar que un fallo de las mismas pueda traducirse en la pérdida de contacto total y definitiva con el explorador. El próximo lunes también se iniciará el proceso de actualización del software del vehículo, algo que llevará varis días entre la propia actualización y las pruebas que se tendrán que efectuar posteriormente.

Mars Pereseverance: ¿y ahora qué?

Zona de aterrizaje de la Mars Perseverance. Imagen: NASA/JPL-Caltech.

Esto no significa, eso sí, que la Mars Perseverance vaya a permanecer inmóvil varios meses. En realidad, y durante esta fase de pruebas y preparación para la exploración del cráter Jezero, el rover irá realizando pruebas de movimiento. La primera está prevista para el noveno sol, y consistirá en un desplazamiento de alrededor de cinco metros. Una vez completado, si todo va bien, el vehículo retornará a su posición original. Posteriormente se irán llevando a cabo desplazamientos a mayor distancia.

Hasta ahora he hablado de movimientos de la Mars Perseverance, pero seguramente te estarás preguntando qué pasa con el helicóptero Ingenuity, el primer vehículo volador creado por el ser humano y que volará en un planeta distinto a la tierra. Tan pronto como Percy (nombre con el que se ha empezado a identificar al rover) esté en disposición de iniciar la exploración, Ingenuity se desprenderá del vehículo (una caída de unos 12,7 centímetros) y emprenderá el vuelo hacia un campo de dunas cercano a la ubicación actual de Percy. Y sí, Ingenuity también tendrá la capacidad de tomar fotografías en color y vídeos de las zonas que sobrevuele.

Una vez completados los preparativos, Mars Perseverance recibirá una nueva actualización de software, con la que se mejorarán las capacidades de navegación autónoma del rover. Un elemento clave tan pronto como Percy empiece a moverse por la superficie marciana. Y es que recordemos que el lapso de tiempo desde que el rover envíe una transmisión a la Tierra hasta que obtenga una respuesta a la misma puede exceder los 20 minutos. El vehículo debe ser capaz de desenvolverse con soltura frente a cualquier posible incidencia, por lo que esa actualización es un elemento clave.

¿Y qué pasará cuando rover y helicóptero ya sean plenamente operativos? Todavía tienen que decidirse los lugares que serán explorados, y las muestras que serán tomadas. Mars Perseverance es, entre otras cosas, un laboratorio móvil, por lo que podrá realizar determinados análisis y enviar los resultados de los mismos a la Tierra, pero eso es solo el principio. Además tomará algunas muestras que preparará para que, en un futuro, puedan llegar a la Tierra.

Mars Pereseverance: ¿y ahora qué?

Fase final del aterrizaje en Marte. Imagen: NASA/JPL-Caltech.

Esta misión forma parte de un proyecto mucho más amplio, y que aunque todavía no tiene fechas concretas pretende que la década que viene sea posible llevar a cabo una misión que recopile las muestras tomadas por Mars Perseverance (y eventualmente otros futuros exploradores) y permita que estas puedan ser analizadas en nuestro planeta. No hablamos de una misión tripulada, claro, pero sí de la primera misión de ida y vuelta al planeta rojo, un hito clave para la hipotética llegada del ser humano a Marte.

Así, como indicaba al principio, la misión de Mars Perseverance acaba de empezar. Tras un largo y apasionante viaje, ahora empieza a desarrollarse la razón de ser de la misión, y aunque los tiempos no serán tan trepidantes como nos gustaría, los resultados de la misma pueden resultar trascendentales, y ayudarnos a entender mejor el tipo de vida que, en algún momento, pudo albergar nuestro vecino planetario.

Mars Pereseverance: ¿y ahora qué?

Primera imagen en color enviada por Mars Perseverance. Imagen: NASA/JPL-Caltech

Más información e imágenes: NASA / JPL-Caltech

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