DS 3 Crossback, contemplación

You’re spinning round and round  Madonna (Who’s That Girl, 1987)

“¿Cómo habrán amanecido los tomates?” Julián abrió los ojos con ese pensamiento revoloteando sobre su consciencia. El sol que entraba por la ventana ya hace tiempo que le calentaba los pies debajo de la sábana. No tenía persiana. El lo prefería así. Se calzó unas alpargatas que aguardaban junto a la puerta mientras se desperezaba lentamente. El viento entraba por las rendijas de la ventana mal aislada. Julián puso la mano para notar como el aire le acariciaba la palma de una mano que comenzaba a mostrar de forma evidente las arrugas del tiempo. Y sonrió. Cogió las gafas que reposaban sobre la mesita de noche. Solamente un libro con una hoja de laurel para marcar la página la acompañaba sobre la misma. Las sujetó y las miró pensativo para limpiarlas con la manga del pijama. Estaban rayadas y las patillas desgastadas. Y al verlo Julián sonrió de nuevo. Las tablas del suelo acompañaron con un leve quejido los pasos de Julián hasta la cocina. Al llegar sobre sus baldosas las alpargatas de Julián no pudieron protegerle del frío que habían acumulado durante la noche. Preparó rápidamente la cafetera y la puso al fuego para volver a la calidez de las tablas del pequeño salón contiguo. Desde ahí pudo contemplar la tomatera, sus frutos brillaban con un sol ya bastante alto. Porque no era temprano. Julián instintivamente desnudó su brazo para descubrir que del reloj solamente quedaba una tenue marca que casi había desaparecido del todo. Pensando en ello Julián sonrió una vez más.

Se acercó al ventanal para volver a prestar atención a los tomates. Parece que esta noche no había helado, solamente quedaban algunas gotas de rocío que resplandecían como joyas sobre las hojas verdes de la tomatera. Julián asintió satisfecho. Entonces la cafetera anunció a borbotones que el ritual del desayuno podía comenzar. Julián fue a la cocina y cogiendo un trapo con manchas de grasa alejó la cafetera del fuego mientras lo apagaba. El café salía por donde no debía y manchó la encimera de madera que hace muchos años que había dejado de ser una superficie lisa y regular. Al ver que la cafetera perdía, otra sonrisa asomó en la cara de Julián. Abrió la pequeña nevera con algo de dificultad. Sacó un frasco de leche y añadió una libera nube a su café. Luego se sentó en el salón para contemplar la tomatera una vez más. “Solamente un poco más de sol y estarán perfectos” pensó. Entonces sonó el teléfono. Julián se acercó al aparato que se encontraba colgado junto a la puerta y descolgó. “¡Julián! Menos mal que te encuentro. Cuando me dijeron que habías renunciado al móvil no me lo creí.” Julián contestó “Buenos días a ti también Enrique”. “Julián, tienes que hablar con Elías. Está como loco. Solamente tú le puedes calmar.” Pausadamente Julián contestó “No.” La voz en el teléfono comenzó a crisparse. “Julián, vale que te hayas ido al campo pero esto es gordo. O mueves el culo y vienes a esa reunión o te puedes olvidad del bono y de la indemnización. ¿Me oyes?” Con más calma todavía Julián contestó. “Hace tiempo que me he olvidado de todo eso. Que tengas un buen día Enrique.” Y colgó. Luego pensó que tenía que llamar a sus nietos. En una semana los tomates estarían listo para que vinieran a cosecharlos.

La historia de la marca DS aunque parezca mentira puede decirse que sigue un recorrido similar con respecto a su fabricante matriz Citröen que la de algunos fabricantes japoneses como Toyota o Nissan. Éstos apostaron por la creación de Lexus e Infinity para producir modelos más exclusivos al igual que lo ha hecho la marca francesa de forma relativamente reciente, primero con modelos con esa denominación y luego en 2014 creando DS Automobiles.

Modelo analizado DS 3 Crossback
Motor y acabado  PureTech Connected Chic 100CV
Potencia 102 CV
Velocidad máxima 181 Kmh
Aceleración o-100 10,9 s
Largo/ancho/alto 4118/1791/1534 mm
Potencia máxima RPM 102 CV 5.500 rpm
Par máximo Nm/RPM 205 Nm
Caja de cambios 6 marchas
Web https://www.dsautomobiles.es
Precio 29.963  euros

Y como ya apuntamos cuando probamos el imponente DS7 , no se trata de una marca a la que le falte pedigree ya que se inspira en el emblemático modelo DS «tiburón» de Citröen que se fabricara allá por el 1955. En este caso hemos tenido la ocasión de probar un hermano pequeño de aquél, el DS 3 Crossback, que se basa en la plataforma CMP del grupo PSA que comparte con el Opel Corsa y el 208 diseñado para acoger los elementos de las versiones eléctricas.

DS de gasolina

En nuestro caso hemos optado por una versión con motor de explosión pero puede escogerse este mismo modelo con el sistema eléctrico de 136 caballos y batería de 50 kWh del grupo que ya conocemos. El exterior del DS 3 Crossback ya nos cuenta que estamos delante de un vehículo con aspiraciones estilísticas y deportivas, con una gran calandra en la parte delantera flanqueada por grupos ópticos afilados y un generoso spoiler y en los laterales unos pilotos muy alargados que se muestran en forma de heridas en los laterales del frontal del coche.

El perfil de este DS 3 Crossback también es peculiar  con mucho relieve y una forma del pilar B que levanta la carrocería encogiendo el cristal del lateral de la puerta que da acceso a las plazas posteriores para dar forma a otro relieve inclinado que muere en la parte trasera entre la luna y los grupos ópticos. A destacar la combinación entre dos colores entre un techo, blanco en nuestro caso, que termina en un spoiler en el mismo color sobre el portón trasero.

Hay que destacar que como detalle de tecnología y diseño los tiradores de las puertas quedan insertados en la carrocería y se despliegan al acercarnos al coche o al accionar el botón de apertura de las mismas (al igual que los modelos de Tesla). Es cierto que contribuye en cierto modo a la aerodinámica del coche pero principalmente y a falta de otra palabra para definirlo más correctamente lo cierto es que son una verdadera «chulada».

En la parte posterior dos grupos ópticos de gran tamaño quedan unidos por una franja transparente. Un paragolpes de tamaño generoso se eleva por los laterales del portón que lucen unos embellecedores de plástico negro. Por encima el ya mencionado spoiler completa el diseño de la trasera. El tamaño del portón es generoso pero queda algo reducido por esas dos zonas laterales aunque dejan espacio suficiente para la carga de bultos.

El interior DS

Tal y como vimos en la prueba del DS7, En el interior es donde más se nota el esfuerzo por transmitir que se trata de un vehículo con aspiraciones «premium». A primera vista lo que predomina es la piel (en nuestro caso de color blanco) y las costuras con diseño a forma de rombo. Todo con un tacto excelente y en una gran cantidad de superficies destacando el salpicadero y el recubrimiento de las puertas. También los asientos y el volante están cubiertos del mismo material y adornados con las mismas costuras. Curioso que el reposabrazos central esté tapizado con el mismo material y costuras pero en color negro.

En las zonas no cubiertas por el tejido imitación de cuero también se usan materiales de buena calidad como plásticos blandos y partes metálicas en mandos y tiradores. el diseño de forma de rombo, derivado del propio logotipo de la marca, también se aplica en la forma en la que se han dispuesto algunos de los elementos del interior del coche como por ejemplo algunos botones y las boquillas de ventilación para el sistema de climatización.

Los asientos delanteros, tapizados con el material y diseño mencionados, tienen un buen tacto y acolchado y disponen de apoyo lumbar y elementos que sobresalen para sujetar el cuerpo mejor en las curvas. Los hemos encontrado muy cómodos, a la altura de los de su hermano mayor el DS7. El puesto de conducción es cómodo y tiene una muy buena visibilidad, el volante tiene un buen acolchado y con pocas funciones cómodas de accionar.

Tras el volante

Tras el volante encontramos la pantalla que sirve para mostrar los varios indicadores. El tamaño es bastante más pequeño que el de la pantalla que encontrábamos en el DS7 aunque la gráfica es muy clara y ofrece una cantidad de información suficiente aunque inevitablemente por ejemplo al mostrar el mapa del navegador dejaremos mucha información fuera. Como en el de su hermano mayor podemos configurar para que muestre distinto tipo de información además de la básica de velocidad, revoluciones del motor y cantidad de combustible en el depósito.

La pantalla del sistema de información y entretenimiento se encuentra en una posición elevada insertada en el salpicadero como si se clavara en la pieza de cuero que lo cubre. Ofrece una buena visibilidad en todas las condiciones de iluminación y el sistema de menús es el que solemos encontrar en los vehículos de la marca y de la marca matriz. Encontramos algo complejo el acceso a algunas funciones que no disponen de botones para que podamos accionarlas directamente, como la configuración del climatizador.

Otros elementos a los que hay que acostumbrarse son la forma y disposición de algunos mandos. Por ejemplo los que accionan los elevalunas se encuentran en el túnel central están hechos de metal y no tienen la forma habitual. Igual sucede con los botones que encontramos en el centro del salpicadero con forma de rombo que sirven para acceder a las principales funciones del sistema de información y entretenimiento. No tienen relieve y son todos iguales así que es fácil confundirse si no se tiene práctica. Igual sucede más abajo con los botones que accionan otras funciones como la de subir y bajar el volumen o activar la resistencia de las lunetas térmicas.

Menos atrás

En la parte trasera sigue la abundancia de detalles y buenos acabados, aunque se queda algo escaso en algunos detalles y sobre todo en espacio. Por ejemplo las plazas traseras no disponen de salidas de ventilación ni de conectores USB para la carga de dispositivos. Solamente hay una redecilla en el túnel central para colocar algún objeto. Como decíamos los asientos son cómodos con un acolchado más que suficiente pero con poco espacio para las piernas y poca altura.

El maletero tiene una capacidad de 350 litros y aunque no es de los más capaces es bastante regular y aprovechable. Presenta alguna dificultad para cargar bultos de cierto peso porque hay que superar una parte de la carrocería para acceder al interior. Tampoco ofrece muchos ganchos y redes que encontramos en SUV más «prácticos». La bandeja que cubre el maletero quizás nos la esperábamos con algo más de calidad dado el resto de los acabados del coche.

En marcha

Antes de referir los detalles de la experiencia de la conducción de un DS 3 Crossback hay que aclarar de que nuestro modelo disponía de un motor de gasolina que rendía 102 caballos con un cambio manual de seis velocidades. A las primeras de cambio podría parecer una potencia algo justa para mover un SUV de estas características. En ciudad esta supuesta falta de potencia no se nota y el coche se conduce con mucha suavidad y confort. Es bastante ágil para moverse entre el tráfico y su excelente confort de marcha lo hace un buen compañero en trayectos urbanos.

Cundo salimos a carretera y queremos algo de alegría sí que tendremos que revolucionar algo más el motor si queremos una respuesta más inmediata. Esto naturalmente hace que se sacrifique algo en confort acústico al tener que aumentar el régimen del motor, pero hay que decir que a pesar de todo sigue siendo bastante silencioso. Solamente al buscarle realmente las cosquillas y cuando requerimos aceleraciones más decididas hemos notado los límites del pequeño tres cilindros de 1,2 litros. Lo que está claro es que no es una motorización que pueda considerarse deportiva.

Lo mismo puede decirse de la respuesta en trazados más virados ya que la configuración del coche está más orientada al confort de marcha que a las respuestas inmediatas del volante. Así éste no transmite demasiado cuando enlazamos curvas  y esto, sin llegar a ser nunca preocupante desde el punto de vista de mantener la trayectoria, hace del coche algo menos divertido. En autopista nos reencontramos con esa sensación de confort señorial que hemos mencionado al realizar trayectos urbanos.

Conclusiones

El encuentro con el DS 3 Crossback enamora a primera vista. Los diseñadores franceses han dado en el clavo con un coche que externamente transmite modernidad y dinamismo y un interior en el que se han cuidado los detalles. La originalidad de utilizar la forma del rombo para diseñar muchos de los elementos del interior del coche le dan un toque de originalidad que a veces se echa de menos. La presencia de materiales de buena calidad terminan por dar un toque de exclusividad y diseño que nos ha gustado mucho.

Esta apuesta por el diseño tiene algunas víctimas como la practicidad de algunos mandos o el sacrificio de la habitabilidad de las plazas traseras ya que es un coche en el que se han concentrado los esfuerzos en la parte del conductor y acompañante. El motor es honrado y cumplidor pero para aquellos que busquen algo más de sensaciones además de un buen confort de marcha deberían optar por propulsores algo más potentes que el que probamos nosotros.

Valoración final


7.8
NOTA

NOS GUSTA

Diseño vistoso
Confort de marcha

A MEJORAR

Habitabilidad trasera mejorable (altura y espacio para las piernas)

RESUMEN

Un coche que es todo un alarde de diseño, sobre todo en el interior, y buenos acabados que le faltan pocos detalles para dar una imagen “premium” completa.

Prestaciones6.5

Diseño9

Consumo8

Confort7.5

Sistema de infoentretenimiento8


















































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