Fallo informático

¿Quién no ha sido víctima de un fallo informático? En mi caso anteayer, sin ir más lejos, Windows decidió que no le apetecía arrancar y, en consecuencia, me tocó reinstalar el sistema operativo. Seguro que si os pregunto, todos tenéis experiencias negativas achacables al funcionamiento irregular de un sistema, y más aún en usuarios que pasamos muchas horas al día frente al ordenador, ya sea trabajando, informándonos, comunicándonos, jugando… Ni las máquinas ni el software son 100% perfectos.

La pantalla azul de la muerte (BSoD) es, probablemente, el fallo informático más común, aquel que todos hemos vivido en más de una ocasión. Probamos a arrancar de nuevo, si falla lo intentamos en modo seguro, recurrimos a las herramientas de recuperación del sistema… en fin, seguimos una rutina que más o menos conocemos (o nos documentamos rápidamente en Internet para intentar solucionar el problema). La solución se ubica en algún punto entre reiniciar el sistema y comprar un PC nuevo, aunque afortunadamente este último caso es el menos común.

Ese es el fallo informático al que más nos tenemos que enfrentar. ¿O quizá no? Ahora te invito a que hagas un poco de memoria y recuerdes tus últimas comunicaciones telefónicas con diversos servicios: tu proveedor de Internet, la eléctrica que tengas contratada, la aseguradora de tu coche o moto… Por norma general, si es para contratar algún servicio adicional, todo funcionará a las mil maravillas, pero si lo que pretendes es reclamar por un cargo incorrecto, por un fallo en el servicio o, por encima de todo, para darte de baja, ¿nunca te han dicho que no pueden hacerlo en ese momento porque se ha caído el sistema?

Quizá no sea tu caso, y de veras que me alegro de ello, pero tanto en mi experiencia personal como por mi entorno y los casos que conozco por amistades y por redes sociales, ahora el fallo informático que más sufrimos es el que afecta a la infraestructura de la que depende que nos podamos dar de baja por un servicio que ya no empleamos pero que llevamos dos o tres meses pagando porque, por culpa de una caída o una actualización del sistema, caray, no nos pueden dar de baja.

Fallo informático

También hay otro tipo de fallo informático, y también es de lo más común, y es el que provoca que las personas actúen de manera incorrecta. Hace solo unos días se produjo una votación bastante polémica en la Cámara Baja española. Una de esas votaciones en las que un voto puede marcar la diferencia. Y un diputado fue víctima de un fallo informático que provocó que votara en contra del sentido de voto de su partido. La consecuencia fue que la medida votada salió adelante gracias al fallo informático experimentado por el diputado que voto bien, pero que sufrió las consecuencias de un nuevo fallo de la plataforma tecnológica.

No menciono al partido ni la razón de la votación no para ocultarlo, pues prácticamente todo el mundo conoce esta historia. Lo hago porque en este aspecto me da igual que sean unos o que sean otros, y que se vote a favor de algo o en contra de ello. Ni yo, ni esta publicación suponen posicionamiento político alguno, y esto es importante aclararlo. De un extremo al otro del arco parlamentario, mi opinión sobre lo ocurrido no cambiaría ni un milímetro en lo referido a lo que trata este texto.

¿Y sobre qué trata? Pues sobre el hartazgo de ver cómo errores humanos, acciones malintencionadas y demás hierbas, todas propias de la capa 8 del modelo OSI, son enmascaradas tras un fallo informático. Una justificación que, a estas alturas, se encuentra más o menos a la misma altura de la de que el perro se comió los deberes.

La aparición incorrecta de un nombre en un texto judicial, un error en varios votos telemáticos, la utilización en un libro de un texto de otro autor, los 350 euros que me cobró mi antiguo operador de telefonía móvil por usar datos en roaming, que la última vez que hice arroz con leche me quedara amargo… todo es culpa de un fallo informático.

En determinados entornos se suele decir que el componente que más falla de un sistema suele ubicarse entre la silla y la pantalla. Y en todos los casos que he citado anteriormente pongo la mano en el fuego porque así ha sido.

Fallo informático

Imagen: getDigital

Y no, con esto no pretendo decir que la máquinas sean perfectas y que el fallo informático sea una criatura legendaria, como los unicornios o los futbolistas de élite que saben leer y escribir (esto último es una broma, que nadie se ofenda). La tecnología falla, falla más de lo que debería, y una legión de ingenieros, programadores, técnicos y demás profesionales trabajan, día a día, para solventar dichos fallos y lograr que todo funcione bien.

Y es, precisamente pensando en esos profesionales, en los millones de personas que están detrás de dispositivos, software y servicios, que la alusión a un fallo informático me parece no solo una mentira, sino una enorme falta de respeto. Cada vez que alguien intenta enmascarar su error o sus intenciones tras un fallo informático, menosprecia el trabajo de esas personas y, además, contribuye a una visión catastrofista, por una parte de la sociedad, que realmente cree que la tecnología es así de poco fiable.

Tú y yo hemos sufrido algún fallo informático, pero también nos hemos equivocado en alguna ocasión. El problema es que tú y yo lo admitimos, pero otros muchos no lo hacen, y cuando parte de dichas negaciones trascienden a la opinión pública, y/o afectan a la vida de otras personas, entonces están cargando a la espalda de otras personas sus propios errores y/o sus malas intenciones. Y como persona que lleva más de media vida dedicado a esto de la informática, me parece una falta de respeto y una tomadura de pelo que deben parar ya.

Y repito la aclaración que he hecho antes: que nadie interprete esta publicación en clave política, porque no tiene absolutamente nada que ver con ello. Y también aclaro que me parece bien que se informe sobre ello si se da algún fallo informático o de cualquier otro tipo. En MuyComputer publicamos bastantes noticias sobre los mismos. Ahora bien, cada palo que aguante su vela, y si alguien ha cometido un error o ha actuado mal, que deje de echarle la culpa a la tecnología, porque en ese momento, al menos para muchas personas, queda retratado, y no especialmente bien.

¿Qué piensas tú? ¿Estás de acuerdo en que cada vez que aluden a un fallo informático nos están intentando tomar el pelo? ¿O quizá es que yo soy demasiado cínico?

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